Síndrome metabólico en la mujer

mic

Usa estos iconos para compartirlo

síndrome metabólico en la mujer

Dra. Dora Inés Molina

Quiero iniciar el capítulo llamando la atención a que tal vez el aumento de peso en la mujer pueda estar asociado con lo que se describirá en este capítulo sobre el síndrome metabólico. Es una enfermedad que se caracteriza por diferentes alteraciones en el metabolismo que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular y diabetes.

La identificación de este síndrome se puede considerar un llamado  de atención para realizar cambios en el estilo de vida de manera urgente, disminuyendo así el riesgo que conllevan las enfermedades  que lo conforman.

La verdadera importancia de los factores que influyen en el riesgo cardiovascular en las mujeres está lejos de determinarse con  exactitud y total certeza. Las alteraciones en el metabolismo de los lípidos (grasas) por deficiencia hormonal es un componente del riesgo cardiovascular, sin embargo efectos directos de los cambios hormonales sobre la distribución de la grasa corporal, la acción de la insulina y la pared arterial pueden impactar en la salud de las  mujeres.

El síndrome metabólico en la mujer es una manifestación multifactorial en la cual la edad y el estado menopáusico son importantes factores que predisponen a padecerlo. Estos factores contribuyen a incrementar la prevalencia de síndrome metabólico  en la postmenopausia, el cual, asociado al empeoramiento del perfil de grasas y azúcares, puede contribuir al riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares con mayor frecuencia y severidad.

La  importancia de identificar tempranamente aquellas mujeres que desarrollan rasgos de síndrome metabólico reduciría el riesgo de  enfermedad cardiovascular en general. Dichas intervenciones va- rían desde modificaciones del estilo de vida hasta a la indicación  de medicamentos.

Genética

En épocas antiguas el hombre consumía más alimentos para tener una reserva cuando llegara la escasez de estos, en donde gastaba  la energía almacenada en el músculo y en el tejido graso.

Este mecanismo se compartía genéticamente con su descendencia, a diferencia del hombre de hoy que, al tener disponibilidad permanente de alimentos, no consume las reservas almacenadas, sumado a  esto, una dieta inadecuada y baja actividad física lo predispone al aumento de peso y con esto a la aparición de enfermedades como obesidad, diabetes o hipertensión.

El síndrome metabólico es un trastorno bastante frecuente, en Colombia casi una cuarta parte de la población cumple criterios para el síndrome metabólico.

Clínica del síndrome metabólico

Los expertos en el tema hacen el diagnóstico de síndrome metabólico cuando la persona presenta tres de los siguientes criterios.

  • Obesidad central: es decir, un exceso de grasa en la zona abdominal.
  • Diabetes: Enfermedad en la que los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre están muy altos, por encima de 126 mg/dl en ayunas .
  • Niveles elevados de triglicéridos (un tipo de grasa en sangre)
  • Niveles bajos de colesterol bueno (lipoproteínas de alta densidad HDL) en la sangre.
  • Presión arterial alta (hipertensión). Cifras mayores a 140/90 mmhg.

El diagnóstico de síndrome metabólico se realiza con la presencia de tres de los cinco componentes propuestos.

A continuación se listan los criterios diagnósticos con sus respectivos valores según ALAD y Harmonizing the Metabolic Syndrome.

Comparación del diagnóstico de síndrome metabólico según ALAD y Harmonizing the Metabolic Syndrome

Tabla 1

COMPONENTESHARMONIZING THE METABOLIC SYNDROMEALAD
Obesidad abdominalIncremento de la circunferencia abdominal: definición específica para la población y paísPerímetro de cintura ≥ 94 cm en hombres y ≥ 88 cm en mujeres
Triglicéridos altos> 150 mg/dL (o en tratamiento con hipolipemiante específico)> 150 mg/dL (o en tratamiento hipolipemiante específico)
cHDL bajo< 40 mg/dL en hombres o < 50 mg/dL en mujeres (o en tratamiento con efecto sobre cHDL)< 40mg/dL en hombres o < 50 mg/dL en mujeres (o en tratamiento con efecto sobre cHDL)
Presión arterial elevadaPAS ≥ 130 mmHg y/o PAD ≥ 85 mmHg o en tratamiento antihipertensivoPAS ≥ 130 mmHg y/o PAD ≥ 85 mmHg o en tratamiento antihipertensivo
Alteración en la regulación de la glucosaGlicemia en ayunas ≥ 100 mg/dL o en tratamiento para glicemia elevadaGlicemia anormal en ayunas, intolerancia a la glucosa, o diabetes
Diagnóstico3 de los 5 componentes propuestosObesidad abdominal + 2 de los 4 restantes

¿Intolerancia a la glucosa?

La resistencia a la insulina es tan importante que se puede equiparar a un paciente con prediabetes y es el inicio del daño en el páncreas, una persona puede no saber que tiene resistencia a la insulina pero puede sospechar su presencia si tiene obesidad abdominal.

Existe una estrecha relación entre obesidad abdominal y la resistencia a la insulina, se ha planteado también que la obesidad abdominal sería el más importante de los factores de riesgo y el que conllevaría al desencadenamiento de las demás anormalidades en el síndrome. 

Por esta razón, el síndrome metabólico deberá estudiarse en personas obesas fundamentalmente, y también en aquellos con diagnóstico de dislipidemia (colesterol y triglicéridos altos), intolerancia  a la glucosa, pacientes hipertensos y diabéticos.

Las siguientes son sugerencias para una buena evaluación:

Criterios para el diagnóstico clínico del síndrome metabólico

Tabla 2

PARÁMETROIDFATP III-AHA- NHLBIALAD
Obesidad abdominalPerímetro de cintura ≥ 90 cm en hombres y ≥ 80 cm en mujeres (para Asia y Latinoamérica)Perímetro de cintura > 102 cm en hombres (para hispanos > 94 cm) y > 88 cm en mujeresPerímetro de cintura ≥ 94 cm en hombres y ≥ 88 cm en mujeres
  • Evaluación de la circunferencia abdominal: debe realizarse con el paciente en posición de pie, al final de una espiración normal, con los brazos relajados a cada lado. La medida debe tomarse en un punto medio, entre la parte inferior de la última costilla y el punto más alto de la cresta ilíaca.

Criterios diagnósticos del síndrome metabólico:

  • Determinación de glicemia en ayunas: debe realizarse con ocho horas de ayuno y en las primeras horas de la mañana. Son criterios anormales valores de azúcar (GLICEMIA) en ayunas mayores de 100mg/dl; o valores de 140 a 199 mg/dl, 2 horas después de la prueba con toma de una carga de azúcar de 75 gramos, cuyo diagnóstico en estos casos será intolerancia a la glucosa, o valores que indiquen diagnóstico de diabetes, es decir, una glicemia en ayunas mayor a 126 y post carga de 75 gramos mayor a 200 o una glicemia ocasional ,es decir, a cualquier hora mayor a 200 mg – dl.
  • Determinación de triglicéridos y de colesterol HDL: también debe realizarse por lo menos ocho horas previas de ayuno y en las primeras horas de la mañana.
  • Medición de la presión arterial: debe realizarse cuando la persona esté descansada y tranquila. No debe tomarse después del  ejercicio o si la persona se siente estresada. Recordemos que no  estamos diagnosticando hipertensión arterial. Por lo tanto, nuestro objetivo debe ser claro respecto al valor de referencia (130/85  mmHg) para el diagnóstico de síndrome metabólico.

Causa del síndrome metabólico

Como se mencionó, la genética, la dieta inadecuada y el sedentarismo conllevan al aumento de peso y obesidad, este aumento de  tejido graso predispone a un estado de disfunción del metabolismo, en el cual la insulina, que es la hormona que se encarga de procesar el azúcar consumido en la dieta, pierde su capacidad de acción, esto se llama resistencia a la insulina.

Cuando esto sucede, el páncreas  que es el órgano encargado de producir insulina libera más cantidades de esta hormona con el fin de bajar los niveles de azúcar en  sangre, esfuerzos que cesan en algún momento al agotarse dicho órgano, lo que conlleva a la persistencia de niveles altos de azúcar en la sangre o glicemia.

Esto es un círculo vicioso porque el tejido  graso crea resistencia a la insulina y sin esta hormona el tejido graso aumenta ya que se liberan ácidos grasos, que estimulan señales  que hacen que se libere más glucosa o azúcar a la sangre desde el hígado y el músculo.

En las mujeres, una de las principales causas de síndrome metabólico es el síndrome del ovario poliquístico, diagnóstico que hace el ginecólogo, el cual es una alteración hormonal que afecta a las mujeres en edad reproductiva.

Esta es una enfermedad que se caracteriza por la pérdida del balance de hormonas sexuales y que debería hacer que la mujer consulte a un médico clínico por los riesgos de padecer un síndrome metabólico e iniciar estrategias tempranas de prevención.

Obesidad

La obesidad hace que la persona se vuelva resistente a la insulina, esto lleva a alteraciones metabólicas que enferman a la persona, principalmente la predisponen a sufrir de diabetes.

La obesidad del abdomen se manifiesta como mayor perímetro abdominal, que indica que la persona tiene más grasa en sus vísceras.  Este tejido graso en el abdomen aumenta las grasas en la sangre  del paciente, aumenta la formación de hormonas que llevan a inflamación y a más resistencia a la insulina.

La insulina normalmente  es la que controla los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. El exceso de grasa visceral hace que se formen muchos triglicéridos, los cuales se almacenan en la grasa, pero también en el músculo y el hígado, finalmente esto lleva a que los tejidos de la persona se vuelvan insensibles a la acción de la insulina y recordemos que sin acción de la insulina sube el azúcar en la sangre.

Lipoproteínas (Colesterol de la sangre) y aterosclerosis

La resistencia a la insulina (causada por la obesidad) lleva a un exceso de grasas libres que van al hígado y luego se aumenta la producción de triglicéridos, a su vez que causa una disminución en el  colesterol HDL, que es aquel que protege el corazón y las arterias. 

En otras palabras la obesidad causa resistencia a la insulina, la resistencia a la insulina altera las grasas de la sangre y esto finalmente  lleva a aumento de triglicéridos y colesterol, con una disminución  en el colesterol protector o HDL. Así, un paciente con síndrome metabólico pasa de la obesidad, a la diabetes y a la dislipidemia (colesterol dañino elevado y colesterol protector disminuido).

Relación con la aterosclerosis

El síndrome metabólico lleva a dañar la pared de las arterias, esto se asocia con las alteraciones en el colesterol que cursa con aumento del colesterol LDL y disminución del HDL.

La misma elevación de  la glicemia (azúcar en la sangre), por la resistencia a la insulina, lleva a la lesión de la pared arterial y a mayor aterosclerosis, que es la  que finalmente lleva a la presentación de infarto en el corazón y de evento cerebrovascular, comúnmente conocido como un derrame cerebral o ictus.

Relación con la hipertensión

La resistencia a la insulina lleva a un aumento de la presión arterial, de manera que la obesidad se relaciona con aumento de la presión, existen varios mecanismos que podrían explicar esta relación, que termina generando tendencia al cierre de los vasos sanguíneos y al daño de la capa más interna de los vasos, que los médicos conocen como el endotelio, lo cual empeora la hipertensión arterial.

Papel de la inflamación

El tejido graso de la persona obesa secreta una serie de sustancias  (leptina, adiponectina, resistina) que además de cambiar la respuesta del organismo a la insulina, contribuye al aumento de las  sustancias inflamatorias. Estas alteraciones del tejido graso lesionan la capa más profunda de los vasos sanguíneos; el endotelio y el daño del endotelio altera la circulación de los órganos necesarios para la vida (el cerebro, el riñón, el corazón, entre otros).

Conclusiones

Todo lo mencionado nos permite afirmar que existe una clara relación entre la obesidad, la alteración del metabolismo en el organismo, la elevación de la glucosa, la hipertensión arterial y el daño a  los órganos necesarios para la vida que es mediado por la inflamación propia de la obesidad.

El síndrome metabólico es el que relaciona todos los elementos mencionados y nos permite ver como los malos hábitos alimentarios y el sedentarismo terminan llevando al paciente a consumir muchos medicamentos para la presión, la  diabetes y el colesterol, así como a sufrir innumerables complicaciones de esta enfermedad.

La obesidad y el síndrome metabólico,  en general, deben ser entendidos como un estado inflamatorio de todo el organismo, causado por el descuido en la alimentación y el  ejercicio, que terminan llevando a la persona a sufrir varias enfermedades que pueden ser evitadas, pero que al no ser prevenidas  ni bien tratadas llevan a discapacidad, mala calidad de vida y una mayor mortalidad cardiovascular.

Referencias bibliográficas

1. Bayturan O. The Metabolic Syndrome, Its Component Risk Factors, and Progression of Coronary Atherosclerosis. Arch Intern Med. 8 de marzo de 2010;170(5):478.

 2. Bassi N, Karagodin I, Wang S, Vassallo P, Priyanath A, Massaro E,  et al. Lifestyle Modification for Metabolic Syndrome: A Systematic Re- view. Am J Med. diciembre de 2014;127(12):1242.e1-1242.e10.

3. Abou Ziki MD, Mani A. Metabolic syndrome: genetic insights into di- sease pathogenesis. Curr Opin Lipidol. abril de 2016;27(2):162-71.

4. Alberti KGMM, Eckel RH, Grundy SM, Zimmet PZ, Cleeman JI, Donato  KA, et al. Harmonizing the Metabolic Syndrome: A Joint Interim Sta- tement of the International Diabetes Federation Task Force on Epi- demiology and Prevention; National Heart, Lung, and Blood Institute;  American Heart Association; World Heart Federation; International Atherosclerosis Society; and International Association for the Study of Obesity. Circulation. 20 de octubre de 2009;120(16):1640-5.

5. CONSENSO LATINOAMERICANO DE LA ASOCIACION LATINOAME- RICANA DE DIABETES (ALAD) Epidemiología, Diagnóstico, Control, Prevención y Tratamiento del Síndrome Metabólico en Adultos [In-ternet]. 2009. Disponible en: http://alad-americalatina.org/wp-content/uploads/2016/10/SX.-METABOLICO-EN-AULTOS.pdf

6. Guias ALAD sobre diagnostico tratamiento diabetes mellitus tipo II. Edicion 2013 [Internet]. Disponible en: http://www.alad-americalatina. org/documentos-de-consenso-de-la-alad/

7. Schmidt J, Landin-Wilhelmsen K, Brännström M, Dahlgren E. Car- diovascular Disease and Risk Factors in PCOS Women of Postmeno- pausal Age: A 21-Year Controlled Follow-Up Study. J Clin Endocrinol  Metab. diciembre de 2011;96(12):3794-803.

8. Puurunen J, Piltonen T, Morin-Papunen L, Perheentupa A, Järvelä I,  Ruokonen A, et al. Unfavorable Hormonal, Metabolic, and Inflamma- tory Alterations Persist after Menopause in Women with PCOS. J Clin  Endocrinol Metab. junio de 2011;96(6):1827-34.

9. Marroquin OC, Kip KE, Kelley DE, Johnson BD, Shaw LJ, Bairey Merz  CN, et al. Metabolic Syndrome Modifies the Cardiovascular Risk Asso- ciated With Angiographic Coronary Artery Disease in Women: A Re- port From the Women’s Ischemia Syndrome Evaluation. Circulation.  17 de febrero de 2004;109(6):714-21.

10. Gennuso KP, Gangnon RE, Thraen-Borowski KM, Colbert LH. Dose–response relationships between sedentary behaviour and the metabolic syndrome and its components. Diabetologia. marzo de 2015;58(3):485-92.

Usa estos iconos para compartirlo

Deja un comentario